ACV: cada minuto cuenta, y la recuperación también se juega en casa
El 29 de octubre es el Día Mundial del Ataque Cerebrovascular (ACV). En la Argentina se registran unos 150.000 casos por año, y el ACV es la segunda causa de muerte en adultos y la primera causa de discapacidad, según datos difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación en junio de 2026.
El tiempo es cerebro
De acuerdo con la misma comunicación oficial, cada minuto de demora en la atención implica la pérdida de alrededor de 1,9 millones de neuronas. Por eso, reconocer las señales y llamar de inmediato al servicio de emergencias es lo más importante que puede hacer cualquier persona que esté cerca.
- Cara: pedile que sonría. ¿Un lado de la cara está caído?
- Brazos: pedile que levante los dos brazos. ¿Uno se cae o no se sostiene?
- Habla: pedile que repita una frase simple. ¿Habla arrastrado o sin sentido?
- Tiempo: ante cualquiera de estas señales, llamá al 107 o a tu servicio de emergencias de inmediato.
Entre el 80 y el 85% de los ACV son isquémicos (una arteria se tapa) y la hipertensión arterial está relacionada con más de la mitad de los casos, según especialistas consultados por la prensa en el Día Mundial de 2025. Controlar la presión, el colesterol y la fibrilación auricular, no fumar y moverse todos los días son las principales medidas de prevención.
Después del alta: la rehabilitación en casa
Muchas personas que sobreviven a un ACV necesitan rehabilitación motora, del habla o respiratoria durante semanas o meses. Cuando el médico tratante lo indica y la obra social lo autoriza, una parte de ese proceso puede hacerse en el domicilio, con kinesiología, enfermería y controles médicos coordinados. Estar en casa, cerca de la familia, ayuda a sostener la rutina de ejercicios y reduce traslados.
En San Patricio acompañamos a pacientes y familias en ese camino, con un plan de cuidados definido por el equipo médico y cada visita registrada.
Consultanos por WhatsApp